
La mayoría de personas se la pasan diciendo: algún día tendré, este año si, ahora si, etc... pero ¿Qué pasa cuando ese día nunca llega? Es allí cuando se instala en el corazón la frustración, la amargura y hasta la depresión. Algunos lidian con estos sentimientos toda su vida y entonces dejan de vivir; simplemente sobreviven. Un día, no hace mucho me di cuenta de lo fácil que es caer en esa trampa. Al principio es muy bonito, sueñas y deseas tener toda clase de cosas, pretendes conquistar el mundo pero poco a poco empiezas a ceder y pronto renuncias a todos esos sueños.
El problema más frecuente que encuentro a la hora de perseguir los sueños es la falta de importancia que le damos al tiempo. Para algunos un año puede significar una eternidad, no digamos cinco. Pero cuando hablamos de días esto cobra una connotación totalmente diferente sobre todo cuando se trata de nuestro futuro, de nuestro bienestar, de nuestro destino. No le damos la importancia y el valor a un minuto mucho menos a un segundo. Cuando nos damos cuenta ya pasaron cinco, diez, veinte años y no ha pasado nada; entonces construimos toda clase de argumentos con el fin de sentirnos mejor pero eso solo empeora las cosas. Debemos hacer un alto en el camino y preguntarnos ¿Qué he hecho de mi vida? Este paso es muy incomodo y hasta doloroso pero necesario. Debemos confrontarnos a nosotros mismos y dejar de culpar a todo el mundo. Seguro se te pasaron por alto los detalles, los minutos y así los años. Te tengo una buena noticia: “el día de mañana aun no ha llegado” aun es tiempo de decidir ¿como te gustaría disfrutar ese día maravilloso? Alguien dijo: “la mejor manera de predecir el futuro es diseñándolo” ¡si! tu construyes tu futuro y lo mejor de todo “Dios esta en el”. El lunes a las cuatro de la mañana, Dios seguirá siendo fiel. Al fin de mes cuando te toque que pagar la renta, el seguirá siendo fiel, no te preocupes mejor ocúpate. El 10 de julio del 2015 cuando mi pequeña Priscilla cumpla sus dieciocho, Dios estará allí y seguirá siendo fiel. De lo que yo tengo que encargarme es de los pequeños detalles, mi padre se encarga de los grandes. NUNCA LA NOCHE HA VENCIDO AL AMANECER ….
Saludos en tu nuevo site. Estaré al tanto de tus posts.
ResponderSuprimirMuy interesante tu vida. Gracias por ver y opinar sobre mi cortometraje "28 de Diciembre". Si querès, podès ver màs en www.sebastianvargas-cine.blogspot.com
ResponderSuprimirVolvièndo a tus empleos, en la vida hay que hacer de todo. Yo fui cadete, delivery, extra de tv, administrativo, operador telefonico, jardinero, periodista deportivo, portero de boliche, volantero, empleado publico pero lo que me apasiona es la actuaciòn, el cine, de lo demàs, solo rescato que me dà de comer.
Saludos.